lunes, 17 de octubre de 2011

El Museo Nobel homenajea a Marie Curie, la gran científica polaca

El Museo Nobel homenajea a Marie Curie, la gran científica polaca

EFE

El Museo Nobel, situado en la pintoresca Gamla Stan (Ciudad Vieja) de Estocolmo, dedica actualmente una exposición a Marie Curie (1867-1934) con motivo del centenario de la concesión del segundo premio Nobel a la científica polaca y de la celebración del Año Internacional de la Química.
Marie Curie fue no solo la primera mujer en ser distinguida con el prestigioso galardón, sino también una de las pocas personalidades en recibir dos veces ese premio instituido por el inventor de la dinamita, Alfred Nobel.
Como se señala justamente en la exposición, Marie Curie es un "icono" de la historia de la ciencia: sus investigaciones en torno a la radiactividad cambiaron radicalmente nuestras ideas sobre la estructura de la materia y fueron fundamentales para el desarrollo de la energía nuclear, pero también del de las armas atómicas.
Su idea revolucionaria, que le vino mientras estudiaba en la Sorbona (París), fue que la radiactividad constituía una propiedad atómica, que no química, y sus trabajos y los de otros pioneros como JJ. Thomson, quien propuso en 1897 que la radiación consistía en partículas, o Ernest Rutherford, que propuso a su vez la existencia de dos tipos de radiaciones -la alfa y la beta-, dieron al traste con los fundamentos de la física clásica.
En el invierno de 1897, Marie Curie comenzó a estudiar una serie de elementos y minerales en un intento de dar con el secreto de la radiación recientemente descubierta por Becquerel y junto a su esposo, el francés Pierre Curie -de quien adoptó el apellido pues su nombre de soltera era Marya Sklodowska-, la científica polaca desarrolló un instrumento para medir la radiación.
El matrimonio se dedicó a la búsqueda de substancias más radiactivas y, tras varios meses de trabajos, descubrió un mineral, llamado pechblenda, que emitía cuatro veces más radiación que el uranio.
Se trata de un mineral de color negruzco que desde el siglo XVIII ha sido extraído como fuente de uranio y que, además de ese metal radiactivo, contiene pequeñas cantidades de otros elementos.
Marie Curie llegó a la conclusión de que la radiación emitida por la mayoría de los minerales era proporcional a la cantidad de uranio que contenían y la existencia de una radiación más intensa en el caso de la pechblenda parecía denotar la presencia de un elemento radiactivo desconocido.
El matrimonio Curie descubrió tras varios experimentos que aquel mineral contenía dos elementos hasta entonces desconocidos, al primero de los cuales bautizaron "polonio" -en julio de 1898- y al segundo, "radio", en diciembre del mismo año.

viernes, 7 de octubre de 2011



El Premio Nobel de la Paz 2011 es para tres mujeres africanas
Deivis Eliecer Cerrud
El Premio Nobel de la Paz 2011 es para tres mujeres africanas
La activista árabe de Yemén tawakkul Karman, la presidente de Liberia Ellen Johnson Sirleaf, y la liberiana Leymah Gbowee. Foto: AFP
Hace 20 h 5 min El Premio Nobel de la Paz 2011 fue para la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf; la también liberiana Leymah Gbowee y Tawakkul Karman, de Yemen, informó en la mañana del viernes el Instituto Nobel desde su sede en Oslo, capital de Noruega.

Su "lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y por los derechos de las mujeres para participar plenamente en las tareas de pacificación", es parte de los argumentos del Comité evaluador.

La mandataria liberiana Johnson Sirleaf, nació el 29 de octubre de 1938, en Monrovia, Liberia, tiene 72 años y es la primera mujer jefa de estado en África.

Ganó la Presidencia de Liberia tras vencer en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre de 2005 al otro principal candidato, George Weah, un exfutbolista.

Ejerció como ministra de Hacienda (Economía) de 1972 a 1973. Ocupa la Presidencia liberiana desde el 16 de enero de 2006 ganada con el Partido de la Unidad.

En cambio, Gbowee, de 39 años, es una activista que por sus luchas libertarias de carácter pacífico logró la culminación de la guerra civil en 2003 en su tierra liberiana y con ello la elección de la mandataria.

En 2002, ella era una trabajadora social que organizó el grupo Women of Liberia Mass Action for Peace, un movimiento de paz.

Igualmente, la yemení Karman, de 32 años, es una activista de derechos humanos y lidera el grupo de Mujeres Periodistas Sin Cadenas, creado en 2005.

martes, 16 de agosto de 2011

CONSECUENCIAS DE LOS BAJOS ÍNDICES DE EDUCACIÓN EN LA MUJER PANAMEÑA



Panamá es uno de los países de América Latina que más invierte en educación, a la que asigna más del 10% del gasto público total.   Logrando una cobertura en la educación primaria casi completa, con una tasa neta de escolaridad del 92%; con ello se ha logrado reducir de manera significativa el analfabetismo  hasta lograr uno de los niveles de analfabetismo más bajos del continente.   

A pesar de este esfuerzo gubernamental, persisten importantes problemas de analfabetismo y acceso a la educación primaria dentro de la población que vive en zonas de difícil acceso y, en particular, dentro de la población indígena, en la que casi una tercera parte de sus miembros no sabe leer o escribir, y casi la mitad de las mujeres indígenas son analfabetas.

En el caso de las niñas provenientes de familias pobres con múltiples hijos, se enfrentan a un problema de discriminación dentro de sus propias familias, ya que sus progenitores al tener recursos escasos, prefieren enviar a los hijos varones a estudiar por la creencia que “son los hijos varones los que ayudarán a salir adelante a la familia”,

Siendo la educación es uno de los instrumentos más efectivos con que se puede combatir la pobreza, las áreas rurales panameñas se encuentran en franca desventaja frente al limitado acceso a la educación por ubicación geográfica como la situación de pobreza.  Por eso, las disparidades en el acceso a la educación, tienden a reforzar las desigualdades existentes y que derivan en un pobre acceso a oportunidades de trabajo encadenándolas a mantenerse en un círculo vicioso, donde es imposible salir de la pobreza.

A pesar de ello, nuestros indicadores para la clase media, muestran  que dentro de la matrícula para cursar estudios universitarios, las estudiantes aventajan a sus compañeros varones, incluso por cada estudiante varón, las estudiantes les aventajan dos años mas de estudios; siendo alentador el panorama.

Pero dentro del marco laboral la mujer panameña que llega a completar sus estudios universitarios se encuentra lamentablemente con la discriminación salarial debido que sus salarios son en promedio un 30% a 49% más bajo que los hombres; además sufren de acoso moral  donde son marginadas o desacreditadas profesionalmente por su condición de féminas.

Todo estos elementos con relación a la escolaridad conllevan a:
a.     Ser víctimas de trabajo infantil, el que muchas veces no es contabilizado por las estadísticas  donde las niñas que se quedan en casa sin estudiar, tienen que trabajar en labores domésticas dentro o fuera de sus hogares o en cultivos, marginándolas a la pobreza.
b.     Ser víctima de violencia doméstica, porque muchísimas mujeres prefieren resignarse a ser objeto de violencia debido a que sienten que no tienen herramientas para sobrevivir con sus familias;  toda vez que el difícil acceso a la educación las ha encadenado a este círculo vicioso.
c.     Ser autora de delitos, ya que los índices de escolaridad dentro de las privadas de libertad muestran que la mayoría de estas mujeres cuentan con una baja escolaridad, sobre todo en delitos relacionados a drogas.
d.     Ser víctima de discriminación laboral ya que prefieren tener un empleo aunque las hostiguen, discriminen o acosen en vez de quedar desempleadas y con ello encarecer los ingresos a sus familias.

Las organizaciones no gubernamentales reconocen que las enormes desigualdades en el ingreso de la población genera también brechas en las oportunidades educativas.  Si se considera que el trabajo es prácticamente el único activo con que cuentan los pobres -en especial las mujeres pobres-, se verá que difícilmente se puede lograr por otra vía este tipo de aumento en los ingreso, si no es por la educación.

Hay que recalcar que no es suficiente el crecimiento económico y el incremento del ingreso para asegurar el desarrollo de las personas en todos los estratos; ya a que mientras existan serios problemas de desigualdad, pobreza, deterioro ambiental, nutrición, disparidad entre sexos;  será imposible un desarrollo sostenible en nuestro país en todos los estratos.

Para ello, se debe promover  dentro de las áreas más marginadas educación a distancia para disminuir la deserción escolar, especialmente en las etapas básicas y medias; además de una promoción de valores como la equidad entre géneros y cultura de paz como herramienta de integración económica y social en un doble sentido, es decir, logrando que el avance hacia una adecuada integración de Panamá con el mundo, sobre la base de una creciente integración entre la sociedad panameña y una reducción sistemática de la pobreza.

La equidad como igualdad de capacidades de las personas para funcionar en la sociedad, es decir, para ser y hacer, y para escoger el estilo de vida que más valoran, se ha visto seriamente amenazada en América Latina y en Panamá
Sólo así la educación podrá asumir plenamente su función vital cada año adicional de educación se asocia con niveles de ingreso por hora superiores

Bajo estas condiciones, es difícil pensar en un aumento generalizado del pago de la matrícula universitaria, pues haría más injusta la situación de los más pobres.

Sin embargo, algunos sectores plantean medidas tales como aplicar tasas de matrícula diferenciada según nivel socioeconómico y la posibilidad de que profesionales egresados de la universidad, devuelvan a institución un porcentaje de los ingresos recibidos por salarios, para constituir un fondo que contribuya a financiar la educación de los sectores más pobres.

Como ocurre en la gran mayoría de los países del mundo, esta herramienta no está siempre al alcance de los grupos humanos más pobres. Según el Informe de Desarrollo Humano 2001, Panamá ocupa el lugar número 42 en el Índice de Adelanto Tecnológico (IAT) y pertenece a la categoría de los países “seguidores dinámicos” (países que hacen uso dinámico de nueva tecnología, poseen conocimientos especializados superiores a los de países marginados y en donde la difusión de viejas tecnologías es lenta y deficiente) categoría en la que se incluyen también naciones como Uruguay, Sudáfrica y Tailandia.



* Las imagenes que aparecen en el presente artículo conservan su derecho de autor respectivo http://imageshack.us/photo/my-images/13/20090308204807mujertrab.jpg/sr=1